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Ajedrez y educación

El ajedrez es un juego milenario con gran arraigo en la cultura de todo el mundo. Considerado deporte, arte y ciencia ha consolidado a lo largo de su historia el título honorífico de “Rey de los Juegos”. Lo significativo del ajedrez reside en el manejo del espacio y del tiempo, y el trabajo en relación a los valores, elementos que se utilizarán para generar en cada alumno el fortalecimiento de las capacidades cognitivas, de relación interpersonal y el afianzamiento de las destrezas.

Las habilidades necesarias a desarrollar para jugar al ajedrez son múltiples. Algunas de las más destacadas son memoria, aprendizaje permanente, técnica, táctica, estrategia, etc. Sin embargo, también deben destacarse otras ventajas añadidas. El ajedrez es un juego social que favorece el contacto entre las personas, el debate sobre el juego, la reunión social en diversos ámbitos, escolar, familiar, centros, clubes, etc. Para jugar, ver partidas, o simplemente aprender algo nuevo.

El ajedrez, como deporte individual, nos obliga a aprender y a ser responsables de nuestras decisiones. Nos enseña a ganar y a perder en el marco de una competencia justa, y a ser leales con los compañeros que participan con nosotros en la creación deportiva, artística y científica que es el resultado de una partida de ajedrez.

El ajedrez ha sido un deporte muy beneficiado por el avance técnico. Los ordenadores son un soporte muy útil y brindan enseñanzas, diversión y la posibilidad de jugar en red a través de Internet, algo muy valorado por los ajedrecistas porque permite desarrollar la pasión por el juego sin necesidad de grandes desplazamientos.

El ajedrez potencia el desarrollo de todo el campo competencial, como demuestran numerosos estudios realizados hasta el momento. El detalle de este soporte es el siguiente:

  • Competencia comunicativa, lingüística y audiovisual

De esta competencia, se trabaja sobre todo la comprensión y la expresión oral. Conversar, explicar y razonar por qué se hacen unas jugadas y no otras, saber resumir y expresarse con claridad son los aspectos que más se trabajan de este apartado. Los alumnos van descubriendo diferentes aspectos del juego mediante el diálogo con el maestro y con los propios compañeros. Esta competencia se puede trabajar tanto en nivel de grupo clase como por parejas, cuando se disputa una partida. Es muy bueno que los alumnos se ayuden entre ellos y se expliquen los conceptos trabajados (los alumnos que tienen los conceptos más logrados lo pueden explicar a los otros).

Asimismo, también se puede realizar alguna actividad escrita relacionada con las actividades realizadas, así como la lectura de historias relacionadas con el ajedrez.

  • Competencia artística y cultural

En este punto hay que destacar sobretodo la capacidad de crear, el ejercicio imaginativo que se realiza en cada partida. La capacidad artística es algo inseparable del juego, ya que el hecho de realizar una jugada implica el hecho de crear e imaginar.

  • Tratamiento de la información y competencia digital

Para trabajar este punto, podemos hacerlo a través de la búsqueda de información en libros, internet… sobre partidas, teoría sobre el juego o bien información de ajedrecistas importantes. Todo esto puede aportar conocimientos nuevos a los alumnos al mismo tiempo que permite trabajar la búsqueda, captación, selección, y clasificación de información, así como la actitud crítica y reflexiva que requiere hacer esta tarea. Es importante que los alumnos sepan resumir, ser conscientes de lo que es importante y de lo que no lo es.

  • Competencia matemática.

Esta es seguramente la competencia que va asociada por excelencia al ajedrez. Cuando llevamos a cabo una partida o analizamos jugadas usamos constantemente estrategias matemáticas de diferentes tipos. El cálculo, la orientación espacial, el lenguaje simbólico, la resolución de problemas.

  • Competencia de aprender a aprender.

Es importante que los alumnos se den cuenta que pueden aprender de los propios errores y que no tengan una actitud negativa ante la derrota o el error (llorar, tirar las piezas, no querer dar la mano al compañero, acusar el compañero de hacer trampas… son a menudo las reacciones que se muestran, sobre todo durante los primeros tiempos de contacto con la actividad cuando las cosas no salen como uno quiere.) Esto se consigue a través de conversar y de reflexionar conjuntamente con los alumnos.

En el ajedrez, durante la partida siempre se están buscando alternativas, recursos y estrategias para solucionar los problemas. El maestro puede dar herramientas para encaminar a los alumnos en este aspecto, pero en el fondo se trata de un proceso que cada alumno tiene que hacer interiormente, por su cuenta.

  • Competencia de autonomía e iniciativa personal

A través de una partida, podemos ayudar a desarrollar en los niños valores como la responsabilidad, la perseverancia, la autoestima, el conocimiento de un mismo, la creatividad, la autocrítica, el control emocional, la toma de decisiones, la capacidad de emprender una acción asumiendo el riesgo que suponga y el hecho de aprender de los errores

  • Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.

De esta competencia, con el ajedrez trabajamos principalmente la comprensión e interpretación de situaciones. Aprendemos a establecer relaciones causa-efecto, lo cual también va relacionado con la capacidad de predecir y tomar decisiones.

  • Competencia social y ciudadana.

En este aspecto, el ajedrez nos ayuda a trabajar la convivencia entre las personas y la capacidad de afrontar los conflictos utilizando el juicio ético basado en los valores y las prácticas democráticas. Actuar con criterio propio, mantener una actitud constructiva y solidaria hacia los compañeros son habilidades importantes a desarrollar. Saber aceptar a los compañeros, ayudar a los que no saben tanto… son cosas que se tienen que potenciar. El ajedrez permite integrar rápidamente dentro de un grupo a personas de diferentes edades o procedencias gracias a su lenguaje universal. También es importante en este aspecto la integración de la mujer en la sociedad (tradicionalmente, en nuestra sociedad, se ha visto el ajedrez como una cosa de hombres, y todavía es frecuente sentir comentarios como “las niñas no saben” o “esto es cosa de chicos”. Tenemos que ayudar a potenciar la igualdad entre las personas y a evitar las discriminaciones sexistas).