Archivo de la etiqueta: ajedrez en zaragoza

Los mejores jugadores de Aragón, Navarra y La Rioja, ganadores en el torneo de aprenderapensar

Los mejores jugadores de ajedrez en las cSDC14546ategorías sub-8, sub-10, sub-12 y sub-16 de Aragón, La Rioja y Navarra se dieron cita ayer sábado 23 de mayo en la tercera edición del Torneo aprenderapensar, que organiza la Asociación Ajedrez Saludable.

El evento, que tuvo lugar en el Polideportivo San Agustín, de Zaragoza, reunió a 130 niños en un encuentro cuyo objetivo era participar de la fiesta del ajedrez a lo largo de una jornada e impulsar esta disciplina deportiva en la sociedad.

El torneo se encuentra enmarcado en el Circuito Escolar de Ajedrez de Aragón y contó con el apoyo de la Federación Aragonesa de Ajedrez, FADA.

Además de los premios a los tres primeros clasificados de cada categoría, los participantes recibieron regalos aportados por los patrocinadores del encuentro, entre los que se encuentran Chocolates Lacasa, Parque de Atracciones de Zaragoza, Teatro Arbolé, Almozandia y Dinópolis.

La coordinación técnica de la tercera edición del torneo aprenderapensar estuvo en manos de los maestros internacionales Pablo Glavina y Diego Adla, integrantes del Stadium Casablanca, actual campeón de Aragón por equipos de ajedrez.

El nivel ajedrecístico del torneo fue bastante alto, con representación de los mejores jugadores de Aragón y las comunidades limítrofes. Según destacó Pablo Glavina en la entrega de premios “el torneo puede considerarse un digno anticipo a los campeonatos nacionales que se celebran en verano”.

Los ganadores fueron los siguientes:

Categoría sub-8

Javier Habans, del club Oberena de Pamplona

Guillermo Dolz del Club Ibercaja de Zaragoza

Pablo Fuertes, de la Escuela de Ajedrez de Peralta (Navarra)

 

Categoría sub-10

Marcos Felipo, del Club de Ajedrez de Alfaro (La Rioja)

Hugo Enguita, del Stadium Casablanca de Zaragoza

Niobe Arregui, del Club Oberena de Pamplona

 

Categoría sub-12

María Eizaguirre, del Club Ibercaja de Zaragoza

Pedro Ginés, del Club Ibercaja de Zaragoza

Melisa Hususan, del Club Marcos Frechín, de Zaragoza

 

Categoría sub-16

Álvaro Moreno, del Club Monsalud, de Zaragoza

Raúl Moya, del Club Marcos Frechín, de Zaragoza

Fernando Ereza, del Club Jaque de Huesca

El III Torneo de Ajedrez aprenderapensar se celebrará el 23 de mayo

La Asociación Ajedrez Saludable de Aragón organizará el próximo 23 de mayo el III Torneo de Ajedrez aprenderapensar. El evento, que tendrá lugar en el Polideportivo San Agustín, de Zaragoza, pretende reunir a 400 niños, que jugarán en cuatro categorías: sub-8, sub-10, sub-12 y sub-16. Se espera la participación de jugadores de Aragón, Cataluña, La Rioja, Navarra y Castilla y León.CartelTorneo3

El torneo se encuentra enmarcado en el Circuito Escolar de Ajedrez de Aragón y cuenta con el apoyo de la Federación Aragonesa de Ajedrez, FADA.

Además de los premios a los tres primeros clasificados de cada categoría, los participantes recibirán regalos aportados por los patrocinadores del encuentro, entre los que se encuentran Chocolates Lacasa, Parque de Atracciones de Zaragoza, Teatro Arbolé, Almozandia y Dinópolis.

La coordinación técnica de la tercera edición del torneo aprenderapensar está en manos de los maestros internacionales Pablo Glavina y Diego Adla, integrantes del Stadium Casablanca, actual campeón de Aragón por equipos de ajedrez, y con una larga trayectoria en la organización de eventos ajedrecísticos.

Los interesados en participar en el torneo pueden inscribirse antes del 20 de mayo en la dirección de correo electrónico aprenderapensar@ajedrezsaludable.com, indicando nombre, año de nacimiento y nombre del colegio o club al que pertenece.

Ajedrez extraescolar vs ajedrez en el aula: el papel del docente

Por Diego Adla, coordinador de programas en la Asociación Ajedrez Saludable

El entusiasmo despertado por la aprobación de una propuesta no de ley del grupo socialista sobre la inclusión del ajedrez como asignatura curricular para los centros que tengan interés en ello ha provocado un sinfín de reacciones positivas a la vez que se ha intensificado la publicación en las redes sociales de estudios que demuestran la enorme utilidad de nuestro juego y de métodos de enseñanza. Todo ello es perfectamente comprensible dado que aún quedan muchos pasos por dar y el mundo del ajedrez en su conjunto ve muy cerca la legitimación a la larga lucha por el reconocimiento de los beneficios educativos del juego y, obviamente, no se quiere perder esta oportunidad. Reconociendo y apoyando el entusiasmo general, aquí presentaré algunas preguntas y dudas sobre la inclusión del ajedrez en las aulas para que el futuro no nos pille con el paso cambiado y hacer así honor a nuestra fama de personas templadas, profundas y finas en el análisis. Si el listón es demasiado alto, nosotros mismos debemos ser capaces de comprenderlo.  A poco que lo enumeremos, las diferencias del ajedrez en el aula con el actual formato usado en nuestro país de ajedrez extraescolar generan grandes disimetrías de las cuáles señalaré algunas en este artículo:

  1. Diferencia de ratio. En el aula tendremos entre 25 o 30 niños, en el ajedrez extraescolar se puede poner cupos.
  2. Interés de los alumnos. Quién se apunta a una extraescolar va predispuesto a que le enseñen. Aunque se argumente que algunos niños van estimulados principalmente por sus padres, incluso en este caso el alumno tiene una motivación.
  3. Diferencias ostensibles de nivel. Por pura prueba práctica, sabemos que el ajedrez genera grupos muy heterogéneos en nivel. Afrontar este tema en una clase de unos 10 niños ya tiene su complicación, no sabemos cómo será esto con una ratio muy superior.
  4. Formación del profesorado. Por lo que se ve publicado en las redes sociales, es una evidente preocupación la formación del profesorado. Sin embargo, hay un tema casi no tratado. Aunque el profesorado se forme, podrían darse muchos casos en que los niños ganen al profesor, dado que un profesorado formado al margen de la competencia ajedrecística no tendrá solvencia.
  5. Materiales a disponer en el aula. Este tema parece poco importante, pero todos aquéllos que damos extraescolares sabemos lo difícil que es tener a los chicos sólo con fichas o dando explicaciones generales sobre normas del juego o estrategias. Será necesario enfrentar este tema desde el principio. En nuestro caso, quienes damos extraescolares nos hemos preocupado en tener un amplio abanico de posibilidades. Tableros, piezas y relojes para jugar torneos, proyectores, murales, series de ejercicios, etcétera nos permite ser bastante dinámicos en las clases y mantener un alto nivel de interés y fidelidad por parte del alumnado.
  6. Actividades fuera del colegio. A medida que los alumnos van aprendiendo sienten la necesidad de competir y preguntan por torneos, si hay campeonatos de la comunidad, como está organizado el ajedrez federativamente hasta que llegamos al ranking, asunto que… ¡tristemente les produce desvelos! Se nos dirá que la actividad fuera del colegio ya no es asunto de los centros. Pero esto no parece tan sencillo, las AMPAs pueden pedir la coordinación de la actividad, pueden crearse clubes dentro de los mismos coles, etcétera.

En cada tema propuesto, que no son todos, hay un amplio horizonte de reflexión por delante.  La pregunta es: ¿de qué manera podemos los profesores de ajedrez colaborar  concretamente con el inevitable debate?

Portafolio del profesor de ajedrez

En este artículo comenzaremos a darle forma a una herramienta que, creemos, puede ser muy valiosa a poco que los profesores de ajedrez entendamos que necesitamos poner negro sobre blanco la experiencia recogida hasta ahora en los centros escolares ya que empieza un nuevo tiempo en el que deberemos hacernos entender por la amplia y formada comunidad educativa que será muy exigente a la hora de recibir la formación específica que los profesionales del ajedrez podamos compartir con ellos. Nos referimos al Portafolio del Profesor de Ajedrez.   Ana Cristina Santamaría comenzó a aclararnos en el número anterior de Ajedrez Social y Terapéutico qué es el Portafolio. Teniendo ese tramo recorrido, la idea ahora es dar algunos ejemplos de cómo podemos los profesores servirnos de esta herramienta para, según dicen los profesores universitarios  González y Pujola “tomar las riendas de su proceso de formación continua”. Es precisamente esta formación la que proponemos puede ayudarnos a reflexionar plenamente en nuestra tarea y esperamos nos permita ser una parte importante y de alto nivel en el debate que se aproxima. Sabemos de la dificultad de la propuesta por lo novedosa, citando nuevamente a los profesores nombrados anteriormente “la propuesta del Portafolio en sí misma es innovadora ya que no está ligada a ningún programa formativo e intenta empezar de una manera natural un proceso de comunicación entre profesionales interesados en compartir sus experiencias desde una perspectiva de práctica reflexiva”. También será difícil por lo que llevará de esfuerzo extra, no sólo por el tiempo que deba usarse, sino también porque la introspección y autocrítica que será necesaria nos exigirá mucho personalmente.  Para los escépticos que se preguntan por qué deberíamos esforzarnos, les citaré un presupuesto de Richards y Lockhart (1994) “la experiencia es insuficiente para el perfeccionamiento”.  Y ya que hablamos de ajedrez, una frase del actual Campeón del Mundo Magnus Carlsen “la experiencia está sobrevalorada”.

Nota: este artículo s epublicó en la revista Ajedrez Social y Terapéutico, que edita el Club Chess Magic de Extremadura

El ajedrez o la libertad de pensar

Por Diego Adla, coordinador de programas en la Asociación Ajedrez Saludable

Hace unos meses fui amablemente invitado por Juan Montero a dar una simultánea de ajedrez y una charla sobre estrategia y táctica en la cárcel de Badajoz.  Este escrito pretende dar un testimonio subjetivo sobre el evento en la esperanza de transmitir las emociones del mismo. Acepté la invitación y acudí con ilusión aunque con cierto desconocimiento de la realidad que allí viven los internos.

Debo reconocer que, antes de llegar a la sala donde se produciría el encuentro, la puesta en escena de los varios controles que hay que pasar antes de llegar al módulo correspondiente más la singular arquitectura de la cárcel me habían impresionado y estaba sumido en el desconcierto y el nerviosismo.  En esos momentos me ayudó ver  la naturalidad que mostraban mis acompañantes que saludaban cordialmente a quiénes se encontraban por el camino. Al fin, llegamos a la sala dónde debíamos realizar la actividad donde nos esperaban una pizarra, mesas, sillas y juegos de ajedrez. Los guardias acercaron a los internos seleccionados para la ocasión.

Luego de los saludos y presentaciones protocolarias, todos nos acomodamos en nuestros lugares mientras el monitor escribía en la pizarra los temas a tratar, destacando la planificación estratégica como hilo conductor. La charla comenzó suavemente con algunas reflexiones generales sobre estrategia y táctica del ajedrez.  Tras el intercambio de algunas impresiones, expuse la diferencia entre estos elementos según mi punto de vista utilizando algunas metáforas de la vida cotidiana como herramienta comparativa. Todos escucharon con respeto y atención. Gracias a ellos, desaparecieron el desconcierto y el nerviosismo. El turno de preguntas y respuestas se transformó en una animada conversación sobre los matices y diferencias de opinión sobre el tema tratado. Un cierto clima tertuliano permitió aflorar  también el sentido del humor de los participantes lo cual no trivializó la situación al estilo de las tertulias televisivas de moda, al contrario, parecía que entre bromas germinaban ciertas preocupaciones fundamentales que denotaban la libertad en el pensar que todos estábamos experimentando.

Sentí, o al menos así lo creí, que todos compartíamos esa sensación. Al cabo de un rato que se hizo corto, pasamos a jugar la simultánea, donde cinco de los internos se animaron a participar. La lucha fue muy interesante, todos tenían un nivel aceptable y un par de ellos algo más, por lo que tuve que superar momentos difíciles antes de ganar todas las partidas. El análisis posterior resultó instructivo, en dos partidas tuve que sortear hábiles celadas de mis oponentes para evitar perder o ceder unas tablas por jaque perpetuo. Esto nos instaló nuevamente en el debate sobre la táctica, estrategia y  las metáforas comparativas, sin duda un campo muy rico en posibilidades.

El tiempo se acabó, y todos sentimos que la conversación estaba inconclusa. Los internos señalaron  que para ellos es un momento muy agradable el pensar en ajedrez y las resonancias que implica. Algunos relataron cómo conocieron el ajedrez de mayores y lamentaron el no haberlo conocido antes. Por cierto, este argumento se repite en distintos ámbitos. Personalmente, salí del centro satisfecho por lo realizado y movilizado a trabajar más en el amplio abanico en que permite movernos el ajedrez con sus infinitas posibilidades, no sólo en el propio juego sino también en sus innumerables aplicaciones que nos invitan permanentemente a pensar en libertad.

Nota: Este artículo se publicó en la revista Ajedrez social y terapéutico, que edita el Club Chess Magic de Extremadura.